La situación que nos plantea el mundo
actual, nos obliga a una evaluación constante de todas aquellas normas o leyes
éticas, morales, religiosas, etc., que han regido al mundo desde hace mucho
tiempo y que hoy parecen más que inútiles, dañinos… El Ser Humano es uno solo en todo el mundo,
aún a pesar de las enormes y múltiples diferencias culturales. Pero atender y entender la distinción de
sexo, raza, religión, etc., es fundamental para la sana convivencia entre las
diversas generaciones y así asegurar la vida en sociedad como una condición
fundamental del Ser Humano.
Por consiguiente, es obligación de toda
persona humana amoldarse al crecimiento y desarrollo que conlleva, a su vez, a
la evolución de la especie como un Ser Superior, teniendo en cuenta que toda
experiencia humana es un peldaño más de los que en conjunto forman la gran
escalera de la vida.
La observación y vigilancia del
comportamiento humano es una rica fuente para adquirir conocimiento y sabiduría
siempre y cuando se pueda discernir sin el sesgo de los apegos, esto es,
independientemente de sentimientos, sensaciones y emociones porque, de lo
contrario, sería un análisis parcializado lo cual ha sido motivo de todo tipo de violencia a
través de la historia.
Ergo, para desarrollar esa capacidad
de análisis de manera adecuada sirve mucho, muchísimo leer, leer y otra vez
leer. Abrir la mente a la posibilidad de
toda teoría se logra mediante mucha lectura; leer todo tipo de literatura
incrementa todas las potencialidades del Ser Humano incluida la de su evolución
y tránsito hacia la expresión de su Ser Divino.
Imágenes tomadas de internet.




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