miércoles, 17 de mayo de 2017

La situación que nos plantea el mundo actual, nos obliga a una evaluación constante de todas aquellas normas o leyes éticas, morales, religiosas, etc., que han regido al mundo desde hace mucho tiempo y que hoy parecen más que inútiles, dañinos…  El Ser Humano es uno solo en todo el mundo, aún a pesar de las enormes y múltiples diferencias culturales.  Pero atender y entender la distinción de sexo, raza, religión, etc., es fundamental para la sana convivencia entre las diversas generaciones y así asegurar la vida en sociedad como una condición fundamental del Ser Humano.


Por consiguiente, es obligación de toda persona humana amoldarse al crecimiento y desarrollo que conlleva, a su vez, a la evolución de la especie como un Ser Superior, teniendo en cuenta que toda experiencia humana es un peldaño más de los que en conjunto forman la gran escalera de la vida. 
La observación y vigilancia del comportamiento humano es una rica fuente para adquirir conocimiento y sabiduría siempre y cuando se pueda discernir sin el sesgo de los apegos, esto es, independientemente de sentimientos, sensaciones y emociones porque, de lo contrario, sería un análisis parcializado lo cual  ha sido motivo de todo tipo de violencia a través de la historia.

 

Ergo, para desarrollar esa capacidad de análisis de manera adecuada sirve mucho, muchísimo leer, leer y otra vez leer.  Abrir la mente a la posibilidad de toda teoría se logra mediante mucha lectura; leer todo tipo de literatura incrementa todas las potencialidades del Ser Humano incluida la de su evolución y tránsito hacia la expresión de su Ser Divino.


Imágenes tomadas de internet.

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