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Como de costumbre, anoche cuando me
retiré a descansar, programé la alarma del celular para que me despertara a las
4:30 de la madrugada con el fin de irme a las 5:00 a hacer un poco de
ejercicio.
A eso de la 1:24 de la mañana
desperté y me percaté que estaba cayendo una leve llovizna, en consecuencia,
apagué el despertador, pues ya no podía ir a caminar. Me volví a quedar
dormida hasta las 3:26 de la mañana y ya no estaba lloviznando ni había llovido
muy fuerte. Sin embargo, a eso de las 4:20 volvió a lloviznar muy
suavemente, pero no más. Entonces, me levanté a las 4:30 y después de
orar, fui al baño y me arreglé para la ocasión de irme a caminar.
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Cuando iba llegando al estadio, sentí
como unas chispitas que me golpeaban en la cara, seguí caminando y las
chispitas continuaron sobre mis mejillas, seguí caminando y pensé: “!ay¡
San Pedro me está dando besitos…”. Inmediatamente un delicado viento me
susurró en el oído derecho: “te lo advertí a la 1:24, pero no te
importo”. Ignoré este reclamo y seguí mi camino. Una vez estuve en
el estadio, un nuevo bisbiseo, pero ahora en el oído izquierdo, me hizo
estremecer con el siguiente reproche: “te lo recordé a las 4:20, pero no
hiciste caso”. Ya me dio rabia con tanta manipulación de San Pedro,
lo enfrenté y le contesté en un tono altanero, como siempre lo hago con él:
“mire, CUANDO HAY VOLUNTAD, HAY CAMINO y mi voluntad es caminar, hacer
ejercicio y la estoy haciendo, haga usted la suya, haga usted su voluntad…”
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A San Pedro le molestó mucho mi
argumento así como mi tono altanero, por tanto comenzó a soltar una llovizna un
poco más gruesa. Entendido el escarmiento que San Pedro me estaba
aplicando, decidí no permitirle gozar con su revancha y levanté la cabeza para
que la lluvia bañara mi rostro.
Aunque San Pedro quedó algo molesto
conmigo, yo, en cambio, le estoy infinitamente agradecida porque la
lluvia recibida en el rostro, relaja los músculos de la cara lo que se refleja
en la apariencia de una piel más joven y bonita. Por lo tanto, por
hacerme ver hoy más joven y bonita, GRACIAS SAN PEDRO….