Anoche me soñé con el loco
Jacinto. Nada en especial, o no sé más
bien no recuerdo en qué consistió el
sueño, pero si me hizo recordar algo muy gracioso que contaba mi papá de este
personaje.
El loco Jacinto fue un vecino que
tenía una casa muy grande con un patio inmenso.
Vivía solo porque todo el mundo decía que con él no se podía vivir. Tenía dos hijos que nunca lo visitaban por la
misma razón, la de su supuesta locura.
El hecho es que uno pasaba y lo saludaba y él contestaba como cualquier
persona cuerda.
El cuento va es porque alguna vez mi
papá llegó de la calle y no paraba de reírse, él era muy serio, ante el asombro
mío del porqué de su actitud, me dijo:” fue que pasé por donde el loco Jacinto
y me insistió tanto para que entrara a conocerle la casa que me tocó
entras. Me llevó hasta el patio y eso lo
tiene llenó de matas de una maleza de una hoja muy ancha llena de pelusa y con
espinas, parecida a la mata de lulo. Yo
me quedé pasmado y le dije: don Jacinto
y usted para qué cultiva eso, si eso no sirve para nada”. “Y más asombrado él me contestó: cómo así don Carlos, no me
diga que usted no tiene sembrado esto en el patio de su casa, sí es que esto es
muy útil y necesario. Esto sirve hasta
para el aseo persona”. “Para el aseo
personal, cómo así?”. “Si don Carlos esto
reemplaza el papel higiénico…”…
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